Luis Jesús Quiles, investigador del campus de Alcoy de la UPV, obtiene nuevos materiales que se degradan entre 1 mes y 2 años

Luis Jesús Quiles ha conseguido la mejor puntuación de la Universitat Politècnica de València (UPV) en su beca postdoctoral. Su investigación se centra en la búsqueda y el desarrollo de nuevos materiales poliméricos, que sean altamente eficientes, a partir de residuos como la piel de naranja, la cáscara de almendra, etc. Básicamente, se trata de residuos agroalimentarios provenientes de la Comunidad Valenciana para tratar de incorporar aditivos y cargas en los polímeros. El investigador del campus de Alcoy de la UPV «busca la máxima eficiencia ambiental».

Grandes icebergs de plásticos

La investigación tiene como aplicaciones prácticas el ‘packaging’ de cualquier tipo, ya sea para un uso alimentario, transporte de mercancías, etc. Quiles reconoce que «actualmente hay una gran problemática con los residuos que están generando los plásticos de un solo uso, como el papel ‘film’. Todos estos elementos están generando grandes ‘icebergs’ de plásticos en el mar o en la superficie terrestre».

Otro de los principales objetivos de la investigación es conseguir que estos plásticos que no provienen del petróleo se biodegraden lo antes posible para que la afección en el medio ambiente sea menor. Luis Jesús Quiles pone un ejemplo: «Si arrojamos al mar o al suelo un envase de polipropileno o polietileno, puede tardar entre 50 y 150 años como mínimo en degradarse. Uno de los objetivos de la investigación es conseguir nuevos materiales capaces de degradarse entre 1 mes y 2 años». Con esta rápida degradación de los nuevos materiales que Quiles investiga, se convertirían en parte del ambiente sin afectar de manera directa en el ecosistema.

Una alternativa sostenible para el sector del envase y embalaje

El objetivo principal de la investigación es el envase alimentario, ya que a día de hoy más se consume. También se puede aplicar a cajas de cartón, compras online o envases de cualquier tipo. Es aplicable a toda la industria de logística, grandes superficies comerciales o alimentación, entre otros usos.


Entrevista al profesor catedrático Juan López, tras ser nombrado como director del Instituto Tecnológico de Materiales de la UPV.

¿Qué supone a nivel personal ser director del Instituto Tecnológico de Materiales (ITM)?

Todo logro supone una satisfacción personal, pero ese logro se alcanza siempre por el apoyo de los colaboradores más próximos y de un entorno favorable. En ese sentido pienso que es un reconocimiento a mi labor como investigador, pero que también es un reconocimiento a mis compañeros más cercanos. Fuera ya del ámbito del ITM, creo que también es un reconocimiento a la labor que en el campo de la Investigación se realiza en el Campus de Alcoy, donde un 5% de su profesorado funcionario tiene 5 tramos de Investigación y Transferencia reconocidos, porcentaje que se va a incrementar a corto plazo, porque un número importante de profesoras y profesores va a alcanzar esta cifra en esta convocatoria. También me gustaría señalar que no soy el primer director de una Estructura Propia de Investigación de la UPV, sino que el primero que tuvo este merito fue el Profesor Raúl Poler, que es el director del Centro de Investigación en Gestión e Ingeniería de la Producción (CIGIP) por segundo mandato consecutivo. Estos hechos, junto a otros méritos recientes tanto de alumnos como de personal docente del campus de Alcoy, es una muestra de la capacidad que tenemos y de la que debemos obtener un justo reconocimiento.

Por ultimo en este punto, ya a nivel emotivo me ha permitido estar presente y ser testigo en los últimos dos actos celebrados en el Paraninfo, muy restringido bajo estricto protocolo COVID, y que además suponen prácticamente la despedida del actual Ilmo. Rector. Esto ha dado una toque agridulce a actos generalmente de celebración, ya que además de la atmósfera COVID, suponen la despedida de un rector con una reconocida validez académica, pero por encima de todo con una gran calidad humana.

¿Qué retos a corto y largo plazo tiene como director?

En el otro plato de la balanza, la responsabilidad de ser Director del ITM trae aparejada la obligación mantener la actividad diaria de  de un Instituto importante en la agrupa a un colectivo superior a 60 investigadores procedentes de tres Centros Universitarios, ETSII, ETSID y EPSA de la UPV, y que desarrolla su actividad en dos campus diferentes. Por una parte, la profesionalidad del personal de apoyo del ITM, y la habituación a que todos nos hemos visto obligados de realizar las tareas telemáticamente esta favoreciendo mi trabajo.

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Luis Jesús Quiles ha aconseguit la millor puntuació de la Universitat Politècnica de València (UPV) en la seua beca postdoctoral.

Luis Jesús Quiles ha aconseguit la millor puntuació de la Universitat Politècnica de València (UPV) en la seua beca postdoctoral. La seua investigació se centra en la recerca i el desenvolupament de nous materials polimèrics, que siguen altament eficients, a partir de residus com la pell de taronja, la corfa d’ametla, etc. Bàsicament, es tracta de residus agroalimentaris provinents de la Comunitat Valenciana per a tractar d’incorporar additius i càrregues en els polímers. L’investigador del Campus d’Alcoi de la UPV «busca la màxima eficiència ambiental».

Un altre dels principals objectius de la investigació és aconseguir que aquests plàstics, que no provenen del petroli, es biodegraden al més prompte possible perquè l’afecció en el medi ambient siga menor. Luis Jesús Quiles posa un exemple: «Si llancem a la mar o al sòl un envàs de polipropilè o polietilé, pot tardar entre 50 i 150 anys com a mínim a degradar-se. Un dels objectius de la investigació és aconseguir nous materials capaços de degradar-se entre 1 mes i 2 anys». Amb aquesta ràpida degradació dels nous materials que Quiles investiga, es convertirien en part de l’ambient sense afectar de manera directa en l’ecosistema.

L’objectiu principal de la investigació és l’envàs alimentari, ja que hui dia més es consumeix. També es pot aplicar a caixes de cartó, compres en línia o envasos de qualsevol tipus. És aplicable a tota la indústria de logística, grans superfícies comercials o alimentació, entre altres usos.

Aquesta investigació està relacionada amb alguns dels Objectius de Desenvolupament Sostenible: ODS 6 – Aigua Neta i Sanejament, ODS 12 – Producció i Consum Responsables, ODS 14 – Vida Submarina, i ODS 15 – Vida d’Ecosistemes Terrestres.

El estudiante del Máster Universitario en Ingeniería, Procesado y Caracterización de Materiales (MUIPCM), Juan Ivorra, finalista en el prestigioso Premio SOCIEMAT al mejor Trabajo Final de Máster.

El estudiante del Máster Universitario en Ingeniería, Procesado y Caracterización de Materiales (MUIPCM), Juan Ivorra, ha sido finalista en el prestigioso Premio SOCIEMAT al mejor Trabajo Final de Máster.

SOCIEMAT es la Sociedad española de Materiales y su TFM pretende diseñar una placa de fijación craneal bioabsorbible.
El objetivo del TFM, creado desde el Campus de Alcoy de la Universitat Politècnica de València (UPV), era ofrecer una alternativa a las placas de fijación craneal actuales. Una placa de fijación craneal es un dispositivo médico que se implementa en las personas que necesitan una reconstrucción del cráneo. En la actualidad las placas que se utilizan, generalmente, son de titanio o acero inoxidable. Según Ivorra, «el problema que pueden ocasionar estas placas son pequeñas perturbaciones del cráneo que producen problemas estéticos en el paciente como de hipersensibilidad por algunos materiales».

La utilización de nuevos materiales con polímeros con cargas osteoconductoras (las que ha utilizado Ivorra en su TFM) puede mejorar estos problemas. Juan Ivorra asegura que «estos materiales se biodegradan con el paso del tiempo sin ocasionar perturbaciones en los pacientes».
Además de ser finalista en el premio SOCIEMAT, Juan Ivorra ha conseguido una de las becas de Formación de Personal Universitario (FPU) que otorga el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Según Rafael Balart, director académico del MUIPCM, «estas becas son bastante complicadas de conseguir en concurrencia competitiva, ya que se conceden unas 20 en el área de materiales en España cada año».